“FAMOSO ES LO ULTIMO QUE QUIERO SER”
Está en acción desde las 5 de la mañana, porque madruga para ir al gimnasio; es fanático de la música, habla con propiedad sobre divisas, adora el ajiaco y, lo más importante, es el protagonista de este artículo. Esta es su historia.
Por: Alejandro Laverde Ríos

Alejandro tiene 18 años, vive con su mamá y su hermana, es soltero y trabaja en la Gerencia de Operaciones Internacionales de Bancolombia, el banco más grande del país. Cuando niño quería ser astrónomo y luego profesor pero terminó estudiando Negocios Internacionales debido a su trabajo en la entidad financiera, aunque supo arrepentirse a tiempo y actualmente es un comunicador social-periodista en formación. Quienes lo conocen aseguran que es una persona sincera, de carácter sencillo y apacible, honesto, algo tímido y buen amigo, aunque de muy pocos amigos. Cuando está de mal humor hace mala cara y no le gusta que le pidan que sonría. Así es este joven bogotano, sin disimulos ni pelos en la lengua, para él las cosas son como son. Es un hombre serio, algo rumbero, apasionado por la vida y nada picaflor. Le gusta la estabilidad y cuando se enamora, se entrega por completo a su pareja. Es hijo de padres humildes que lo concibieron pensando en el amor que invade el corazón de las nuevas parejas, pero agradece a ellos su formación y todo lo que es hoy en día, pues le ayudaron a construir, sin saberlo, la vida que ahora tiene. Le encanta el cine y el teatro, lo apasiona la música y se autodefine como un “joven crossover”, aunque no es propiamente un fanático de la monótona música tecno con ese tu-tu-tu interminable. Su sueño frustrado es ser cantante pero no tiene la voz,
aunque aún así todavía se le pasa por la cabeza tomar clases de técnica vocal. Quiere vivir en Australia porque le parece el lugar perfecto, con estaciones, cerca al mar, una gran movida cultural, conciertos y museos. No nació para quejarse sino para no dejarse y sabe que su origen en lugar de detenerlo, hace resaltar sus meritos. Méritos como el de contar con un excelente puesto con apenas 18 años; como el de estar haciendo lo que quiere gracias a él mismo, actuando con prudencia y calma y como el de reinventarse como persona ante cada situación de la vida. La de Alejandro es una historia de perseverancia y de creer que se puede conseguir lo que se desea. Para sus nuevos planes como comunicador, lleva presente esta frase de Jim Morrison como su frase de batalla: “Yo podría ser un gran periodista. Creo que las entrevistas son la nueva forma del arte. Creo que la auto entrevista es la esencia de la creatividad. Hacerte preguntas a ti mismo y tratar de encontrar respuestas. Lo que hace un escritor es contestar una serie de preguntas que no han sido pronunciadas.”


Catalina dijo
Muy bien redactado desde mi punto de vista ademas de tener un toque humano que hace que el escrito llegue al lector.
Muy bien Alejo......
13 Noviembre 2007 | 10:52 PM